sábado 21 de noviembre de 2009

Alineación.

Puedo ser la lluvia o una partícula en el tiempo,
y llegar aún más lejos.
Puedo ser el rocío que nunca se olvida
en la estampa del mundo preliminar.
Puedo ser el destilo del agua en su memoria
y explorar la corriente que regresa.

Perspectiva que en su mismo origen
registra nuestra alineación,
en el atajo.
Agudezas que sobreviven
como la nostalgia que cala los pies
como los halagos venidos de la marea.

Vagamente expiran las olas colosales,
aquellas que intimidaban
magnetizadas por el delirio magno
de su propia exuberancia.

El tiempo se deja indultar,
entre tanto me desvío del recuerdo inerte
de rehuidos ayeres.
Se alza la aurora de nuestro mañana,
ceden las aguas
y enmudecen las sombras.

miércoles 14 de octubre de 2009

Inmensidad y réplica.




Fragmentos sueltos de mí.
Alineación de sueños casi intacta.


Laberintos liados, difusos.
Adiestro mi sombra.


Aproximaciones.
La vida sobreviene en calma
hasta que llegue el día.
.
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.
.
.
.
.
.
Confiero mi fracción de raciocinio
al retraído despliegue de las horas.
Avanza el mar,
vibrando en su abdicación.
Resignando tu playa,
para surcarlo todo:
………………………el ayer, el mañana.

Subsiste la habilidad de las olas
en la dilación de lo ignorado.
Avanza el mar,
escoltando presuntuoso
un orden oportuno y todos los sonidos.
Devasta las muecas que constriñen
la austeridad de tus voces
fluctuando en lo lejano que ronda.
Sólo un albor oculto que, sinuoso, instiga.
Margen taxativo.
No me asusta esperarte.

martes 6 de octubre de 2009

El viento y su conjura.


Inmovilidad.



Distancia que se suma a la distancia ya existente.

Todo subsiste inmóvil,
aguardando la conjura del tiempo.







Nos aproximaremos en ésta infinitud
aunque la muerte bifurque nuestros pasos.
Seremos la distancia que cura y aniquila,
que abate y encumbra, que injuria y enaltece
que disipa y encarcela.
Que encandila en la radicación estacional
de compuertas cerradas.



Hoy es mejor aminorar los pasos.
El tiempo es fugaz y hasta el canto de los pájaros termina.



Nos reconoceremos en la continuidad de las almas.
Quizá, cuando las frondas de tu voz
no detengan el viento.










en la prolongación de las almas...allí te encuentro.

jueves 1 de octubre de 2009

Solo Dios sabe (Film)





Yo creo que el destino es eso que Dios sabe que es mejor para nosotros,
así nos demos cuenta o no.


Parecen coincidencias pero no lo son.
Cada momento, cada pequeño instante fue puesto ahí para que tú y yo nos conociéramos.


Si el amor lo puede todo.
Podrá cambiar el destino?.

......................................Solo Dios sabe.



fotos: Santiago Diaz Valvez



http://www.youtube.com/watch?v=-sA-PellaC4

viernes 18 de septiembre de 2009

Alforzas del tiempo.

Desligarse de la bruma de los recuerdos.
De la nostalgia.
De la indiferencia de las presencias.

Habían pasado decenas de calendarios.
Los días. Sus horas.
Su vida. La mía.
.
.

..


Sintió que no era demasiado tarde.
O deseó que no lo fuera.
Su vida había transcurrido de prisa, sin preguntarse exactamente hacia donde iba.
Habían pasado decenas de calendarios apurados, sin saber donde sucumbían sus días, donde morían sus horas.
Pero esta tarde miró sus ojos, los notó cansados, acaso más que de costumbre?.
Pretendió abrazarlo y no pudo, quiso decirle cuanto lo amaba pero la muralla que edificaron los años no se lo permitía.
Se suspendió, resucitó imágenes en sepia, las tardes de lluvia,
sus pasos pequeños, las baldosas de aquella casa, las risas, las voces.
Nunca supo porque motivo él fue apagando su voz, tampoco tuvo el coraje de averiguarlo.
Talvez era necesario que se desligara del signo de su pasado-pensó-,
de la bruma de los recuerdos. Estaba ya tan incrédulo de latosos sermones y pretendidos suplicios que si el cielo aparecía negro, seguía instintivamente mirando hacia delante.

Repasé entonces aquellos retratos en donde todo existía. Aquel lugar,
lo que me revelarían los años, lo que se negaba a ocurrir, los enlutados deslices de la esperanza, el desencanto en cuotas, la alegría anestesiada,
lo que sería realidad una vez que desacoplara el ayer y siguiera los designios perfilados en las líneas de mi mano.
Talvez era necesario que yo también, me desligara de la bruma de los recuerdos y de esta indiferencia inundada de presencias en las alforzas
del tiempo.
Avanza septiembre, pronto florecerán los cerezos.

domingo 13 de septiembre de 2009

Deliberaciones.


Bienaventurados serán quienes subsistan a éste desierto
donde el malentendido pareciera ser la regla.
La comunicación una anomalía y el amor una utopía.










A veces sus pupilas deambulaban en la conmoción que dejó la beligerancia perdida.
Lasitud recolectada.
Fabricación de modos y destrezas ensayadas con exactitud, a las que siempre subyugaba el desbarajuste del mundo ordinario.

A veces sus pensamientos fluían entre la nada y el sinsentido.
Sin embargo, en ciertas ocasiones, vislumbraba el mañana con una claridad prodigiosa, con la exactitud de ave rapaz desde las colinas.

Sabía que la voz de la verdad esclaviza al cobarde.

Sabia que la conquista está legitimada desde el umbral sólo para aquéllos que se mantuvieron firmes con la esperanza reverdecida, los excéntricos, los irracionales, los que no se dejan domar: los sensatos.

Pasarían cientos de madrugadas de eco desequilibrado, soportaría astillas bajo sus pies.
Hasta que por fin, la armonía toca los sentidos del rebelde con la desenvoltura con la que la gloria rasga sus portales después de los tornados.

Triunfantes se entenderán aquellos que han conseguido subsistir al desierto de las dudas donde combaten el hombre y el infinito.

martes 1 de septiembre de 2009

El ayer en las paredes.

La existencia vacía su costal, cuando sortilegio del contrato tiene un poder sublime.
Ciclos, relámpagos únicos que atrapan con el poder de las palabras, tus palabras.
Y conseguir atrapar ese relámpago es tu destrucción y al mismo tiempo tu mayor victoria que siempre – inexorablemente –desahucia al sol.
Ingreso de nuevo en aquella casa que todo lo cuenta en silencio, mis pies lo saben, saben de sus escalinatas, conocen las baldosas de nácar.
Saben de sus bisagras arcaicas desde los simientes pero extravié sus llaves.
Las tapias sepultan mis ojoscon una mueca cohibida y aplazada me deja con el siseo de los recintos pretéritos donde circularon mis antepasados.
Me orilla en su efímero marco sepia, ya sin vida, quitando el manto incierto que entrelazó la costumbre.
La casa me pesa.





viernes 14 de agosto de 2009

Partir.


Bruma.
Postergación anticipada.



Dias etéreos.

Continuidad sin valoración.

Fluctuaciones.




Fragmentos .
Señales.
Quietud.
Distancia.
Desenlace.

Me alejo.
Sonrío.
Brilla el sol.
..
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.
.
.
.
En este día que emprende el ocaso
asociando la bruma
a la postergación anticipada
voy a limitarme a vivir
entre tanta gente de pie,
que marcha sin ver.
Que ve sin sentir.
En este día que pesa y es etéreo
en la continuidad sin valoración.
A la zaga del telón que fluctúa,
dónde está el abismo.
Donde hay conmemoraciones.
Donde no estás vos.

Irradiación en la tarima del mar,
en el desenlace del amor,
advierto tus formas sin aturdirme.
Analogías.
Deslices visuales del tiempo.
Fragmentos.
Resonancias.
Quietud.
Proclamas y tornasoles
Códigos y sospechas.
Señales.
Silencio.
Te vas diluyendo en la niebla.
Te vas fundiendo en el recuerdo.
Olvido que sos parte de esta recordación
en la memoria de la sombra.

lunes 10 de agosto de 2009

La nada.


Afluentes
que convergen en la senda de la ausencia,
intentando escurrirse en sus moléculas.
Olvidar.
Brillar .
Transportar paisajes
abatiéndose en el vahído,
sobre profundidades desérticas
que inhuman nuevamente mi alma,
al afluente anónimo
al afluente endeble
al afluente adusto
al afluente inabordable.

Liberación de mis horas que se sienten ajenas
en las agujas del sigilo
exiguo fragmento
carencia de auroras
espejos que se estremecen sin eco.

Contorno de un recuerdo que,

ya no proyecta sombra.

Solo registra el presagio de tus signos:

...................................................la nada misma.

martes 14 de julio de 2009

Sin esencia - Salvarse en la acrobacia-

En esta invocación que todo lo ciñe,
que detiene, dispensa y captura.

Desgastando tu margen hasta la médula.
Repitiendo
Proyectando inútilmente transformar el paradigma.
Recayendo.

Apariencias.
Sombras.
Vacio.
Lo que faltó fue luz.




Así el acróbata huye.
Y recrea su existencia
cuando pone en riesgo las existencias ajenas.

Todo se entiende a medias.




Agua.
Albúmina presencia.
Espejo natural que destila
fulgurando el confín material de mis miedos.
Con ondulaciones de trivial osadía
que anegan todo lo que soy,
mientras lo soy.

Desenmarañándose mi vida,
la tregua se agrieta
enervando el silencio.
Ilimitada apreciación.
Vacío.

Ha sido efímero el itinerario de tus pasos
Espejismo.
Irrecuperable sinsentido,
en la novísima frecuencia
de un mapa único,
indiferente en la explanada,
de ésta noche repentina
que solo te adjudica
quiméricas sombras ya sin nombre.

miércoles 8 de julio de 2009

Clausuras.

Recuerdo tus ojos
en mañanas de lluvia.
Profecía.
Sublimación.
Antimateria.
Las puertas se clausuraron.
Y no hay tiempo, ni ante tiempo
que pueda abrirlas.






Y tu sombra prospera sin aprensión
en el exilio de mi alma.
Ensayas pasos hacia la luz
desde los suburbios de tu espíritu.


No quiero darte la bienvenida.
No te quiero de nuevo en mi vida.
Así en universos glorificados
entre círculos de arena,
el vértigo me avisa de tu luz cautiva
en las pupilas sin memoria.

sábado 27 de junio de 2009

Señales.

Las fibras de mi corazón,
se extienden y no se desgarran.
Se estiran y no se desgajan.
Doy de baja aquellas páginas .
Comienza otro capítulo.







En ocasiones las señales
nada simbolizan.
En otras, cada rastro, cada sutura,
son la inspiración que me despoja de la ausencia.
La vida con sus habilidades,
adapta y desordena.
Ilumina y ensombrece.
Acopla.
Intercede.
Abre.
Clausura.
Habla.
Enmudece.
Refuta.
Descubre voces no escuchadas.
Conquista la premura.
Nos liga al inicio,
desprendidos, aislados del pasado.

Desafío un nuevo ciclo
en mi albedrío casual como si el tiempo fuera eterno.
Circulando como átomo incorpóreo
hasta cruzarse en tu latido.

Aquel fue el último acto de una historia
que nadie va a narrar.
Nos aguarda el próximo capitulo en la línea del sol.
Te vi remoto.
Te conocí de nuevo.

Mi propósito es salvarme de lo esfímero.

.............................................Es suficiente por hoy.

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domingo 14 de junio de 2009

Ensayo de desapego II.

Soltaré tu mano.
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Naufragas.
Te hundes.
Te pierdes.
Te evaporas.
Te olvido.

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Porque en la confusa teología de tus palabras existir y agonizar son voces paralelas, cederé la soga que me ata al talud de tus pasos vencidos.
Sepultaré, sin conmoverme en el templo henchido de ausencia, tu necia dilación desacertada.
Ya no pretendo excusar tus faltas con ilusorios argumentos de colores en un discreto artificio a mis sentidos.
Es una aspiración precaria y, mal trazada el recelo litigante al cambio.

Así te iré aniquilando paulatinamente en esta cesión de escasos deleites y pródigas zozobras.
Naufragas. Te hundes. Te pierdes.
Subyugando los momentos, los ciclos, las inflexibilidades, serás la estampa acreedora de mi eterno olvido, ahogándose en las fauces de la tierra.








miércoles 10 de junio de 2009

Airosa nitidez.

No es la brisa son los pasos sonámbulos del agua.
Es el océano gateando en las escalinatas.
Todo está estático descansa el mundo.
La noche se condensa, los astros se ciñen.
En las paredes de la casa avanzan las sombras.
Buscando siempre buscando.
Extraviadas en su propio vacío.
Nunca te alcanzan. Nunca me alcanzan.
Se apaciguan.
Se disipan otra vez. No sé adónde van.
No se donde se esconden a esa hora en que el cielo se entinta.
Todos vamos a morir.
Olvidarán nuestro pasado.
Auroras vanas en el podio
sólo nuestra ceguedad en vela.
Impalpables violetas.
Baluartes caídos, nuevas dinastías.
Un puente y el sol que penetra en las aguas .
Airosa nitidez no evocada.
Mármol sin exaltación ni incienso.
Peldaños.
Peldaños.
Peldaños.
Tiempo revivido.
Hoy estoy viva.
Acontezco con las señales que acontecen. Olvide lo demás.
No es nadie respondo, solo el viento que ha entrado en la floresta.

miércoles 3 de junio de 2009

Claroscuro -Ensayos de desapego-



No mires atrás y tampoco mires tan lejos ...




Tiempo suspendido.
Dejar partir como en aquella playa.
Continuar en la presencia de lo ausente.
Circulos perfectos, espiral de la vida...





De cara al abismo.

De tiempo suspendido.
De tiempo sin respuesta.
De abrazos sorpresivos.
De adioses arrancados.
De murmullos que van sobre mis pasos.
De lágrimas sin fin que no dejan ver.
De continuidades y finales.

El sol baja y se corona en este junio.
Lo que ayer tuvo comienzo,
se marchará como las olas.
Entre tanto seguiré en el espiral de la vida,
diluyendo las sombras del rencor.
Para albergar miradas.
Para enfundar caricias.
Para asilar silencios.
Para salvar las horas.
Para redimirme en el vacío del recuerdo.
Para traspasar el sol.
Para dejar partir
como en aquella playa,
con el antagonismo de mi alma
en la presencia de lo ausente.

domingo 24 de mayo de 2009

Adagios del alma.






Peldaños de ternura pedregosa
huellas sin forma




Vos.
Yo.
Solo paredes, puertas, y mas paredes...
Rincón para el olvido.
Raices muertas.





Murmullos callados.
Fluctuaciones.





Presidio en el espiral del tiempo.










Viajo entre recuerdos velados por la ausencia.







Atravieso la frontera "del ayer y la nada".


..
.


..

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Ya no añoro nada de tu ternura pedregosa,
ni sé cómo era el contrato de tu huella sin forma.
Ya no recuerdo el suspiro de las olas sobrepuestas,
en la llanura del mar.
No registro el tacto de las matas que visten el muro
en la ennoblecida escarcha de tu dignidad.
Ya extravié la gloria,
los capullos y el susurro de tus raíces.
Ya no sé si llovían las violetas,
allí, donde lo recóndito se oculta entre las nubes.
Allí, entre el hoy y la nada
donde todavía murmuro calladamente,
quebrantando la bruma,
aprisionada en la ballesta del tiempo
buscando restos del naufragio,
entre los recuerdos velados por la ausencia.
Recuento mis aludes comprimiendo cada partícula.
Me observo enlazada a mí misma,
en las estaciones opacas del columpio.


Viajo eternamente,
en el reflejo que asimila lo imposible.
La luna no es la misma.
Todo ha cambiado.












Emerjo.

He olvidado.




miércoles 20 de mayo de 2009

Salvarse.




Si se aquietara el murmullo de las almas.
Si se aquietara el murmullo de tu alma.






Si levantaras la mirada.
Si pudieras ver.



Si te aislaras del clamor continuo de las almas
y salvaguardaras tus sueños .





Diferencias.
Desacuerdos.
Tornasoles.
Y más diferencias.
Diferencias colosales para quienes las padecen.




Ante la ausencia,
las perdidas,
el "no suceder"
buscamos aquello que nos reconstruya la vida.







Nos aferramos a las utopías, a viejos abrazos
a los amores imperfectos.
Mutamos.
Invariablemente mutamos.
Creemos al mundo culpable de asesinar nuestras primaveras.



.
No te permitirá soñar este clamor tenaz de las almas
que ambiciona atestar los días
de cerrazón y oposiciones.
La ensordecedora manada induciendo en su contradicción,
no consiente las perplejidades,
los tornasoles,
los desacuerdos.
Y así la humanidad se injuria crónicamente
en una degradación constante.
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-
-
-.
.
,
,
,
.
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Si se enmudeciese el bullicio
oirías la lluvia desplomarse en la tierra
limpiando la ciudad
de odios y rancios espíritus.

Si se enmudeciere el bullicio,
quizá podríamos hablar
y sanear antiguas heridas.
Hablar de tus abrazos,
de nuestro querer imperfecto ,
y del halo níveo de mi utopía reinante.

Si se enmudeciere el bullicio
y elevaras la vista
proyectarías certezas
donde gobiernan las dudas.
Construirías puentes
donde hay murallas.
Si se enmudeciere el bullicio
y abrieras las ventanas,
quizá entenderías que
la libertad nos pertenece
y que las elecciones
determinan nuestra existencia.
Pero somos mortales subsistiendo
en la ociosa pena del viajero
que regresa aniquilando primaveras,
que ha muerto reiteradamente en el ocaso,
y amado hasta el fondo de todos los abismos,
mutando en la búsqueda invariable
de aquello que lo regrese al punto de partida.


Si se callare el murmullo tal vez,
dejarias de buscar causas
y advertirias que desde un comienzo
la libertad de decidir el camino,
nos pertenece.

martes 12 de mayo de 2009

Lo que somos.




Guió mis pasos.
Me rescato del naufragio.



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.
.
.
.
.



Con ella hilvano sueños
utopias.
.
.
.
.
.





Me enseña de lo eterno y lo efímero.

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.

.


La esencia de la vida no es sólo lo que nuestros ojos ven.
Trasciende la tierra
.

..

.....

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.

.

.

.

.

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Esperanza y óptica.





Ella atravesó suspendidos aluviones,
abrió numerosas puertas.
Encontró gaviotas perdidas donde todo se cubre de albor.
Donde se asimila el olvido.
Donde dan comienzo las cosas.
Donde se hilvanan las utopías.
Donde los sueños marchan de la mano del sol,
a pesar de los que se fueron y no regresaron
a pesar de los que punzan en su desazón de ser postergados.
Dicen también que gobernó mis pasos por la senda,
en la búsqueda del paraíso.
Innumerables veces sucumbí.
Sin embargo a la hora del desmoronamiento,
y en la destemplanza de lo incierto,
obligatoriamente supo rescatarme.
Esperanza.
Esperanza.
Esperanza.
Dicen que mis ojos,
no lograron distinguir entre soledades de inviernos
y alegrías de primavera.
Así recolectando oscuridades y matices.
Abrazos y despedidas.
Luces y música, la esperanza me cultivó entre lo eterno y lo breve,
me enseñó a dejar de preguntar adonde se llega, al alcanzar un sitio.
A repeler la prisa, mas aún en los días de celebración.
A redescubrir aquella claridad en la mirada de mi padre.
La vida me demostró que lo que nos parece poco,
no es exiguo.
que solo somos buena gente,
que vive,
se esfuerza,
especula,
traspasa el tiempo y fantasea,
y que un día como cualquier otro, sin aviso,
mora bajo la tierra.



domingo 10 de mayo de 2009

Morosas disculpas.

Expedientes del pasado que empañan mi presente


Abrasivos repasos reinantes



Conjugar el sentir y el admitir
entre ausencias pasajeras y definitivas




arrepentimiento tardío

morosas disculpas



asisto a mi entierro nuevamente en el " darme cuenta".



espacio lejano,

indiferente

donde ya no tiene nombre el destino.



Solemne agonia del espejo para quien la atraviesa a tiempo
ingresando en su cordura.


De mis errores hoy, he aprendido....

Despues de vos.


Expedientes del pasado que lesionan mi presente
Fojas inundadas por las ausencias efímeras y las definitivas.
Arrepentimientos sin fecha de vencimiento,
pero tardíos.
Son desmedidos y minúsculos los detalles
que agitan las sombras irreverentes.
Mordaces repasos propietarios de mis días.
Preexisto en el pasado, coexisto en el presente.
El Ayer me lesiona, el hoy me da el golpe concluyente.
Asisto a mi entierro nuevamente.
Mientras el cortejo avanza conquistando
el horizonte en que subsistieron laureles y cielo
algún recuerdo me deja insomne.
Cada noche es deserción persistente.
Cada alborada una crónica del desencuentro.
¿Acaso amanecerá y atardecerá, por siempre, en la tumba de las horas?

Habitamos estos ciclos indiferentes
Donde ya no tiene seudónimos el destino.
Resquebrajados los pliegos,
sólo levita la ineludible agonía del espejo.
Solemne, para quien la atraviesa,
ingresando a tiempo en su cordura.
Desierta para quien se resiste y prodiga sus estaciones.
Sustentar el sueño.
Desoír la letanía.
Rotar al concierto de una vida
donde el sol de aquellas tardes volverá a reconocernos.
Donde mis aludes reinantes,
salvaran la claridad de mi mañana.
Hoy me ha enseñado la vida.






Pasarán varias vidas quiza.
Entre tanto elijo conservar tu sonrisa.
Y te dejo un poco de mi mar para que te acompañe en tus dias...

domingo 22 de marzo de 2009

El olvido y la lluvia.

Afuera la lluvia incremente lapida mi ventana.

El mundo sigue girando.

Pasan las horas, los días, las estaciones...




Adentro subsistir.....

......

.

.


indiferente,

superficial,

confusa...



Meditada.
Necesaria.
Dolorosa decantación...


Oye el canto de la brisa
está hablando de vos,
............................. de mí,
de la estación que renunciamos enclaustrados, confinados,
ermitaños
aguardando quizá un milagro.
Dando tiempo al tiempo,
..................... acaso para que cese la lluvia?.
Lluvia indiferente,
trivial,
ambigua como nuestra conciencia.
Inevitable decantación.
sosegada,
ácida.
Imperiosa,
afable.
Motivada distancia.

Punzan,
quebrantan,
regresan,
los recuerdos y vos
siempre regresan,
franqueando mi ser despóticamente,
giran, desde las sombras
y aletargan mis sentidos.

Nuevamente la lluvia.
Morosa inclemencia que surca mis paredes,
como desidia de una travesía hilvanada.
Vuelvo a ser yo.
Inevitablemente.
Sucede.




Los paraguas dejan de ser grises

El olvido
llegará en la mañana.
Inevitablemente sucede...

miércoles 11 de marzo de 2009

Composiciones en la niebla.
























Palabras mudas,
que han roto los lazos con el mundo...


hojas ambarinas del ayer ....






...estar y permanecer







evasión...

duda....





Protocolo oficioso...
ineludible...


tunel de mis dias...



tiempo ...

tiempo...

tiempo ...


...
.
.
.
.
.
.
´.
.
.
.
.
.
.
.
-.
-
Hay melodías,
hay estrofas rehenes en el ocaso de mi voz
que yacen entre hojas ambarinas del ayer .


Palabras mudas,
que han roto los lazos con el mundo,
sublimación de emociones,
del amor,
del odio.
De estar y permanecer.


Ácida evasión
en esta recreación de oposiciones,
como oficio del día descortés
en la sombra irreverente de la vida.
Imágenes mentales que nos observan,
desde el pasado sin color.


La irresolución es algo transitorio pero aterrador.
La duda me estaciona en la expectación perpetua,
esconde mis caminos,
perturba mis recuerdos,
desnaturaliza mi sustancia,
afecta mis ideologías,
confunde mis sentires.


Me interpongo en una frecuencia distinta,
en donde las fibras del corazón
van resurgiendo, lentas pero incólumes.
Ha de llegar el tiempo, siempre llega.
El mismo tiempo que hoy, como una nebulosa,
me debate entre mi vida o los recuerdos.




frecuencia diferente...




recuerdos
recuerdos
recuerdos
todo pasa ...
todo queda...




volver a la vida...



.....

miércoles 18 de febrero de 2009

-Las Runas y el Mar-

(Representaciones)








Como si importunara sus sueños la luz de la luna en la madrugada, se despierta.
Ya conoce de memoria los diseños de la irradiación en las paredes de su habitación tras largas noches de insomnio.
Ciertas veces ansía que “la alborada” nunca llegue o que la halle muy lejos.
Otras, sin embargo, siente que seria preferible que ese encuentro no se produzca.


Oye las voces de la casa: llego una carta.No reacciona.
El paso de la estación parece no afectarle, a veces creo que ni siquiera lo advierte.
Como abstraída de todo, de todos, ve las golondrinas deslizarse en el cielo, sin importarle a donde se dirigen, ni de donde vienen, siente que invariablemente es el mismo cielo y hasta quizás sean las mismas golondrinas.
A veces experimenta la satisfacción de “por fin” haber tocado fondo porque ya no se puede bajar mucho más y el resurgir es la etapa siguiente.





Al reanudar la vida, cada mañana creo que tiene la íntima esperanza que cierto milagro pueda haber hecho que todo sea diferente, pero basta con salir a la calle para que la ilusión se desgarre, sin letargo.
Y como innumerables ocasiones se cuestiona: qué diablos hacia allí, qué esperaba... ¿Por qué no tomaba las maletas y se marchaba de una vez?.

Del mismo modo como otras ocasiones, no hallo la respuesta. Y continúo permaneciendo.



Mientras sus piernas avanzaban en las baldosas, sin embargo, esta vez no eran las de nácar, y la multitud le era ajena, su imaginación se elevaba y volvía a preguntarse por que la cautivaba el mar.
Sentía que sus olas la ceñían como un dogma que la forzaba a hacer“alianza” con la rompiente y hallar revelaciones en su magia, transportadas por estampas ignoradas del barranco, a veces indescifrables.
A veces inquietantes.
Otras con elemental melancolía, advirtiendo que mas allá del horizonte alcanzado por sus retinas, no lograba dibujarse el fondo.

Habrá que bajar más para ver, pensaba.
Se resiste un minuto en medio del titubeo; avanza apenas, y luego, de un golpe, el suelo abrupto se tiesa a sus pies.

En su armonía y desarmonía vivifica penas inertes pero intactas las mezcla con emociones reinantes del hoy, que se rehusaban a desvanecer, a sucumbir en las sombras.
Siente que al fin el olvido es un gran ensayo o una maniobra de la conciencia que solo se encarga de tirar flamantes rencores por la borda, de moderar la ira, de evaporar lagrimas pero no cercena sus raíces.
Nadie sabe ni logra, en su afán, olvidar.
Nadie sabe en qué instante la tarde se vuelve noche; si lo supiera quizás comprendería que ciertas despedidas son para siempre y no engañaría entupidamente a su alma que aguarda un regreso o la resurrección de las sombras, de tu sombra.
Para entonces cada uno ya empezara a admirar las nubes de otro cielo.


Es tan penetrante el fulgor, que cierra sus ojos y examina el fondo, con sus manos logra acariciarlo.
Recién en aquel momento advierte el insondable silencio en que se ha calado.
Prácticamente no le queda oxígeno. Intenta subir sin exasperarse. Lanza un vistazo de que tan hondo está, inspira como puede.

Remonta siempre remonta.





Su rostro se estampa en el retrato que todavía conserva en algún cofre de aquella casa de escaleras colosales y baldosas de nácar.
Y así se vigorizan los fantasmas cada noche.
Ha corrido mucha agua debajo de este puente, que yo te quiera no es casualidad.



Cuantas veces nacemos?. Cuantas morimos?...

domingo 15 de febrero de 2009

Visos de otoño.















El crepúsculo matizaba la calle con dorados visos otoñales,
el abuelo camina lentamente sobre pétalos ajados.
El silencio sosegaba la tarde pero las ausencias no lo hostigaban.
Los recuerdos lo transportaban y desnudaban su alma.
Las imágenes cobraban vida y las evocaciones se encumbraban
en el vergel de su memoria.

Mis pasos pequeños lo acompañaban.
A veces el bálsamo de las camelias inundaba su zaguán
y las risas regresaban para aunarse con alegres sinfonías del ayer.
Los ensueños y utopías cruzaban el viento en su evocación del pasado.
Su memoria se acoplaba a los recuerdos,
entre el vaivén de su silla y el ámbar de la nostalgia.

Hojas de otoño.
Infancia.
Sonrisas.
Retrato en sepia que mis retinas salvaguardaron.

Se ha clausurado su sala de baile.
Su núcleo no ostenta ya su música.
Hoy gozará del elipsis de todos los siglos.
La vida del abuelo se fue apagando en cada estación,
lo advertí en sus pupilas.
Alguna vez lo creí haciendo arqueo de sus días.
Alguna vez vi su mirada, mas transparente,
no advertí que esa sería la última de todas.



















lunes 9 de febrero de 2009

Asimiliaciones.

Como si se tratara de un efímero cortejo nupcial,
las hormigas remolcan pétalos morados
en estaciones impasibles
que te dieron todo
y sin embargo aún así, era exiguo.

No hay pasiones que se ofrezcan al vacío
sin expirar en la insondable travesía de la nada.
Porque quizás del amor,
sólo vale la estrofa incuestionable,
el itinerario absurdo del silencio,
como un croquis en la memoria,
percibiendo el oscurecido eco del mutismo,
de nuestro cuerpo perdido en el abismo del espejo.





domingo 1 de febrero de 2009

La Caracola.




(Inspiraciones de verano)












Las horas del péndulo ya no la alcanzan.
Como estrofas deshojadas
de una colina imaginaria,
concede presencias a su medieval mirada,
que se conserva intacta a la vera de los vientos,
aunque atiborrada de recuerdos.

Hacia donde no alcanzan mis ojos,
magnéticamente un ímpetu
remoto, inexorable,
colma morosamente mi alma
que se tumba en el espejo de la existencia,
como escenario del ayer, y de mis mañanas.
Contexto de mis pasos pequeños.

Emerge la calma,
el viento,
el agua,
aquella playa
salvación de tardes de sol,
de cielos nublados,
de átomos frescos,
de arena tibia,
de olor a mar,
de gente olvidada,
del silencio de aquello que persiste
y ciertas veces nos rescata.
Albor,
de baladas sagradas,
de cuentos en madrugadas de verano,
de juegos,
de noches perennes.
Y así la caracola tiene recelo
de esta silenciosa
mañana.
No sea que se haya convertido en
zozobra su magnificencia,
de no vivir
de estar muriendo,
de no sonreír, de no oír aquellas voces,
el bullicio de los niños,
de olvidar la brisa,
de estar aquí en este escaparate, relegada, simple, añeja,
hecha de espíritu y de materia,
viajando a través del itinerario del tiempo.

Previniendo el espiral de la vida,
de la contradicción y el amor,
de no ser ya, parte de aquel mar.

Y yo sentada en la orilla oigo los murmullos
de las caracolas, que evocan el devenir de
las olas en su oscilación de arribar y partir irremediablemente.
Los muros en que viví,
se socavan paradójicamente por el tiempo.
Tiempo del que ya no soy parte.
Las paredes de mi alma han mutado.
Y viceversa.










Dedicado a mi querida amiga Conra, siempre presente aún a traves de la distancia...



sábado 24 de enero de 2009

Oasis.


















Solitaria, muda, como constreñida en los huesos
acarreo la sal de todos los mares,
la misma que dejaron las olas de los ciclos al derribarse.
Sin embargo tengo innegable ambición al equilibrio,
ansío la integridad de los trazos, el hilván de mis ideales.
Elijo la omisión de la retórica ante lo manifiesto.
Privilegio la elocuencia y los recursos de mis formas,
de lo simple.

Elijo la reminiscencia de una tarde de enero.
Masa de agua que matizaba figuras zozobrantes,
en la irradiación marina.
Hoy, triste estampa de dos mundos paralelos,
que no volverán a descubrirse.

Pero no, no será el final de mis huellas.
Desandaré paso por paso, la historia, los detalles.
Ésta recolección de paradojas, exige una pausa.
Fragor marino de la noche.
Sosiego de esas mañanas en la lucha del destino.
Destino que procura luz por soplos.
Oasis.
Así te encontré, sin esperarte.
Mi alma quedo en silencio, y archivó temerosa sus palabras
Retozar al ocio en la arista de las aguas.
Reír, bailar con la mesura del sol.

Las olas estremecen, detonan la marea
con rumbo desconocido se eclipsan, como tus pasos.
Mis itinerarios subsisten en las manos de un "quiza".
Inmovilidad de mi presente.

Y el tiempo avanza silente y grave,
prometiendo olvidar la ruta ciega,
que me llevaría a encontrarte de nuevo.

Y el tiempo ágil importunó en su acrobacia,
y en sus mutaciones siguió al mar.
Era tarde, debías irte.




Fotos: Santiago Diaz Valdez -

Chapatmalal-Mar del Plata.

viernes 9 de enero de 2009

Nociones.

Ojos que no saben dilucidar el mundo
que abiertos sólo descubren los contornos de lo aparente,
como nociones de lo abstracto,
del hoy eterno en el que resido
a infinita distancia.
Incesante.
Inexplicable.
Axiomática.
Desconcertante.
Aglomeración de ideas para tu ósmosis de ausencia
y perseveras siempre perseveras.
Mientras tanto pasa la vida,
Sin principio.
Sin fin.

Mis manos se extienden para alcanzar el tiempo
que sigue pasando con olor a limón
ya no a tierra mojada o lluvia.
Así entre la integridad de las campanas
vuelvo a vocalizar la poesía
en los derribos de esta noche.

martes 6 de enero de 2009

Vaivén.








Cuando ya no ensombrezca mi brío esta nube de pájaros,
escaparé como en una tarde de enero.
Sin embargo, hasta fue viable que me planteara seriamente la existencia.

Puertas que se cierran.
Voces mudas, palabras que no tocan.
Piezas carcomidas del rompecabezas.
No hay nada nuevo en la lluvia.
Enmudezco.

Sigue mi vida:
Aprendí, a mirar en las esquinas de los ciclos.
A rearmarme, donde hay una huella
que se abraza a la historia y al recuerdo.
como una grieta zurcida minuciosamente.

Hojas muertas que caen.
Después de la amnesia de la bruma,
no podré temer ni siquiera a nuestras palabras,
que van en direcciones opuestas.

Oscilación de la hamaca de mis sueños.
Inmovilidad.
Lo que no hubo fue luz.
Mil balbuceos punzantes.
Silencio.
Cerrazón.
Desembalaré todos los matices
Volverán a colmarse de luciérnagas mis manos
Y regresaré al camino,
aun sin brújula.

domingo 14 de diciembre de 2008

Agonía de las mariposas.




Hoy es el momento en el que el diluvio me atrapa.
El momento más impasible.
Se izaron las lágrimas en todos mis caminos.
Caminos que quedaron ocultos bajo las hojas
hojas muertas, sin mañana.
Un día sin vuelta atrás,
partir hacia un nuevo destino,
una oscilación de vidas en la sombra,
un ir y venir de gente distante
y sin motivos,
a la que no podemos culpar de la ausencia.
¿Tal vez seamos nosotros
los que renunciamos al camino?.
No hay premura en la agonía de las mariposas
que van debilitándose al llegar el ocaso.
Revolotean lánguidas a mi alrededor, se insinúan y se ocultan.
Se sienten en el aire pero se esfuman.
Revolotean, revolotean pero nunca se posan.
Se ahogan como las palabras.
Solo tiempo.
Tiempo, tiempo que no cabe en mi mano.
Todo se transforma eternamente
con una inmovilidad ecuánime tan perseverante.
Continúo mi marcha al sol
necesito creer que no es una utopía .






miércoles 3 de diciembre de 2008

Volver en abril.


Cuenta la historia de unos pasos pequeños que atravesaban el pórtico del alma.
Dicen que una luz clara advertía el jubilo de la vida nueva.

Volverìa a nacer, y transitar nuestro sendero.
Te elegiría.
El olor a verano ya se hará presente como entonces en aquella avenida.
Y tal vez los aromos estén urdiendo sus capullos.
Vuelvo a caminar aquellos días en sueños
de tu mano que me guía desde entonces, como entonces.

Mi alma lleva consigo siglos de peregrinaje que recorrí a tientas,
remando en un ideario de utopías y pétalos de nácar que tus ojos supieron abrigar.

Atiborrada de lejanías regreso a mi destino
quizá un brío injusto trastocó mis anhelos.
Siguiendo tus designios estaré, a la hora exacta: en que renacen los sueños
y la mirada de los faros se eterniza .
Indagare entre los espacios del silencio donde danzan las luciérnagas diminutas.

Buscaré entre los campos y las claves
en el fondo de los tiempos.
Aunque hoy nuestra casa se llene de fantasmas nos une lo invisible.
Espérame invariablemente en el descanso de aquella escalera milenaria.
Porque cuando un amor nace infinito
no muere en el ocaso de las vidas.












sábado 29 de noviembre de 2008

Acuarelas de noviembre.



Para G.S


Mariposas cegadas que sobrevolaron el tiempo de tu ausencia.
Tiempo lento desde que marchaste.
Hastío de días que desfilaban sin gloria,
vacíos como aquella gaveta donde solía guardar el tedio.
Ansiedad inútil de escalinatas que anhelaban tus pasos.
Baldosas de nácar que vislumbraron tu regreso.


Reminiscencia que te reconocerá en mi aldaba de noviembre.
Precisión bajo el sol que ilumina el pedregoso sendero de ayer.
Sendero de hoy que me lía a tu esfera en la noche.
Luz silente de entonces:
Querrías entrar en mi vida con tu albor y tus carruajes?
La evocación en blanco repasa tu semblante,
memoria inconsciente que atestigua mis convicciones: has vuelto.

Perfecta recapitulación atestada de proverbios y correcciones.
Me cultivé en mi aislamiento.
Asimilé la prudencia de las horas y los calendarios.
Sentido de pérdida.
Sentido de encuentro.
Calles, colinas, escalinatas, lagos.
Oleajes y brisas.
Las calles de hoy y el antiguo color de tus pupilas.
Tu frontera. La mía.
Revocar el mandato del ser.
Y reencontrarnos en el escenario de esta vida.
















Con lo bueno y lo malo: Bienvenido ...



domingo 9 de noviembre de 2008

Dilaciones.



.


No emplazaré tus puertas, en este noviembre.
Ni avanzare en los escalones de piedra.
Dilación de mi presente.

Bajo el alero de la casa una paloma trepida.
Indulgente con mis pasos me sentí como en esos días,
sin oír que las sombras desvaídas me llamaban.
En el perímetro sepia de tu retrato,
ha venido a dolerme la ausencia.

Observo.
Tras el esplendor, la tierra sigue siendo
colosalmente dura y bellamente cierta.
Innegablemente mía.

La luz mengua indefectible, en su escarlata belleza .
Volví a exponer como ayer mi entidad al viento.
Contemplé el silencio.
Hay un vacío en el que no se oyen las voces de entonces.
Y otro más punzante en el que parece llover un tiempo que no me pertenece.
Nada se escucha en la casa vacía,
la nostalgia se precipita silenciosa
contra sus paredes ajadas, deslucidas.
Esplendor del ayer.
Añoranza de hoy.
Júbilo de mañana.
Nada se escucha.
El silencio parece una eternidad sin apertura.


Regreso,
embargando las sombras que ciñen sus paredes.
En la afonía del quebranto con el sol desechando esta penumbra,
recupero en los laureles un fragmento dormido de mi vida.




sábado 1 de noviembre de 2008

Mañana.

Aún sin verte, sabía que eras vos...
sentí que habias regresado.

Cuando el vuelo de los pájaros,
ciñe la estrechez del crepúsculo
y en la vehemencia de las horas
se pierden todas mis vacilaciones,
me inmovilizo sobre la senda que mis pasos abandonan,
reguero de adioses y habitaciones clausuradas.
Abro de par en par sus puertas
para destronar las miradas ciegas,
mis heridas,
mis coplas,
mis escalas.
Talando de frente mi clamor vano.


Aniquilando la oscuridad de viejas voces,
se extinguen las ondas de la tierra para mis ojos.
La vida parece contener siglos de bagaje,
y la ventana sólo encuadrar el mañana.


Así llegaste,
esparciéndote en los relojes inclementes
que rubricaron mis tardes,
para ser preludio: en la claridad de tu sonrisa.
Me silencio, tiemblo en el verso.
Serenidad, paz, sosiego.
Convicción que se lanza a todos mis cielos: Erguida.
Así, en el misterio del eclipse veo tu luz,
al final de todos mis ríos.








miércoles 22 de octubre de 2008

Remembranza.

Mi algarabía se perpetuó en aquella escalinata, majestuosa, imponente.
Mis pasos sienten el contacto con el mármol. Mis piernas la seda del vestido.
Mis ojos parecen enceguecer por el brillo del blanco inmaculado.
Los cuadros se conservan intactos en mi retina, o en mi memoria imperecedera.
A veces mis oídos vuelven a abrigar las notas de aquel vals en un salón colosal.
Tan colosal como frío. Tan frío como extraño.
No era feliz. O tal vez, sí lo era.
Aún, no sé si amaba.
Ciertas veces creo que mi alma vaga desde aquel tiempo, buscando la tuya.
Hoy, no ambiciono franquear todas las sombras emboscada, observando mis pies solitarios.

Apago la luz.

Repaso con calma. Recuerdo. Recuerdo o intuyo ?.Vislumbro o sueño?.
Debería descender . Atravesar esa vía solitaria, aquella frondosa vegetación.
Buscar un claro, tal vez allí rescataré mi reminiscencia.
Esta noche, sin embargo, llueve. Siento el viento como entonces.
Tañen reiteradamente las campanas, quizá sean de un templo.
De la tormenta alejada, conozco la secuencia.
Reconozco olores. Pupilas. Lugares.Baldosas.
Tus ojos verdes me escoltan desde siempre.
Analizo imágenes etéreas. Mi conciencia inconsciente es muy sabia .
Y mi reminiscencia conciente debe instruirse. Seguir el camino.
Déjame confesarte mis silencios, envolverte en mis matices. Visos y tornasoles que comparecen desde tiempos lejanos.
Déjame revelarte la imagen tuya que llevo en la memoria.
Permíteme nutrir mis amaneceres de verdades.
Traducirte los años,detallarte los pasajes donde te he buscado.
Enumerarte las calles donde el ensueño, me revela que tu paso, ha dejado huellas en mi médula.
Te percibo. Intuyo tu cercanía. Visos. Despliegues. Efigies. Evidencias. Representaciones.

Vida.

Mi alma merodea, sin saber cual fue el último lugar de su muerte.
Ni donde quedaron aquellos huesos. Mi tumba debe ser fría.
Eternidad.
Tal vez desde entonces existe mi predilección por el sol.
Misterio.
Nuevamente, he resucitado.

sábado 18 de octubre de 2008

Alcanzarnos.

El amor no se erige con palabras en una madrugada sin retorno.
Los designios de mi alma que se alejan de las sombras
prorrogan el encuentro.
Mi pasión revela esencias.
Enfunda sus alas de extrañas premoniciones,
disimuladas en mis manos, en mis voces.
Segmentos de sol que oculto en silencio.


Deshojo la margarita del tiempo
entre las nubes que surcan el mismo cielo,
que enmarcó nuestras miradas.
Allí estabas.
Éramos dos.
Retratos en sepia, áureo perfecto
transcriben la felicidad de ese tiempo.
Dibujos indivisos, dotados de alianza,
miradas traducidas, suaves.


Se ama lo que nos maravilla.
Acaso tengo miedo que jamás suceda?.
Ilusión. Elipsis. Imágenes mentales.
Alocadas reciprocidades escoltan,
el espejismo que se licua en mis tornasoles.
Hoy todo parece lejos. Nosotros. La vida misma.


Larga epopeya para alcanzarnos.
No.
Esa no será la última imagen.
Aquí estoy en este octubre,
serena por la brisa que duerme,
en la lasitud de las horas eternas
sobre el vacío de tu ausencia.



lunes 13 de octubre de 2008

Olvido.

para esos "amores"que en algún momento creimos inmortales...














Protocolo de olvido oficioso, cortés,
en la grandilocuencia de mis reflexiones,
sin fulgor de misericordia, sin pasión,
te consagro, valeroso e invariable.
Te lapido día a día, mansamente,
en un rito acorde, plácido,
cubriendo en lienzos azules tu reminiscencia,
quizá nostálgicamente.
De la mano del tiempo furtivo,
sombreado,
inapelable
y devoto del olor a hojarasca
de un sumario letal sin desvío:
desapareces bajo la heredad,
te debates entre la cornisa de mi memoria.
Sucumbes.
Agonizas en los hilos del olvido.

Esta retoñando el jazmín en los escombros.
Me río.
Eclipse.
Amanece nuevamente mi vida.





viernes 10 de octubre de 2008

Metamorfosis.
















Como opresión
que presagia olvido y soledades,
el astro cae en su Ocaso.
Mientras los suspiros se escurren
por la pendiente de un recuerdo,
cuando la tarde se llena de albores empalidecidos,
el hueco perpetuo de tu estampa,
y todas nuestras horas
se colman de distancias.

Las voces se alzan calladas sin letras
todo cruje con el viento.
En mi guarida etérea
erigiré mi altar y partiré antes que lo adviertas
sin equipaje ni rumbo fijo.
Esclava de mi condición humana:
necesito sobrevivir.
Seré el péndulo que toca
la conciencia y la inconciencia en las orillas,
visitaré a quien por mucho tiempo
ya no es parte de la vida.

Seré entonces metamorfosis:
de libélula a frágil mariposa
perfilada,
diminuta,
que se eleva con la oscilación de la brisa
resguardada por la esencia
que abraza mi alma.

Renovare mi historia,
en la oscuridad guiaran mis pasos,
la luz alcanzará las sombras.
La aurora coronará la pradera infinita,
donde respiraré hasta el desenlace de mis vidas.



miércoles 1 de octubre de 2008

Devenir.














La memoria atesora,
la elocuencia que enaltece.
Usualmente pernoctan
nuestras decepciones recónditas.
Deshaciéndose en el aura,
mientras solitarios cruzamos
en algún tiempo ésta ribera
donde se perpetuaron nuestras pisadas,
hoy lejanas y mudas
como preludio regular
del infinito ensambladas.















Te reconoceré ese día.
Ya no serás ausencia.
Serás amor.
Seremos retoños.
Seremos vida.


Entre tanto elijo amarte.
Entre tanto elijo el modo de soñar
de aquel entonces,
el arrojo inocente,
transitar persuadida que el espíritu no se rinde.
Construir, ávida de todo,
de los afectos,
las pasiones, las querellas, lo inverosímil.

Entre tanto elijo esa especie de parodia
con que anduve combatiente e instintiva.
Elijo reintegrar el silencio de aquel puerto.
Mientras la madrugada
apacigua los efímeros instantes
en que habitas.

Elijo el resto de devoción
que almaceno en la mirada.
Elijo mis ideales, mis principios.
Paradigmas y orígenes
que hablaran por mi
cuando me marche.



miércoles 24 de septiembre de 2008

Secuencia al sol.











Marcha lenta de mis pasos sobre el lecho ambarino.
Furtivo y doliente bajo la hojarasca
queda el frío de los inviernos.
Ecos y aromas me devuelven otras épocas.
Reencuentro con fantasmas
que abriga el entretiempo.
Profesaré en un sueño,
indagando en el edén
de nubes inclementes.
Alimentando la esperanza querellante,
por alcanzar la gloria.

Tomo conciencia en el espejo.
Mi vida está hecha de madrugadas,
de gotas de estrellas,
de lunas desoladas.
De días que se esfuman
y adiestran las pupilas
a las travesías solitarias de mis sueños.


Rocé el abismo,
subsistí en el cimiento,
resurgí engrandecida.
Hoy quiero contagiarme la fragancia de los cerezos,
en mi esencia y mi albedrío.
Crepúsculo. Amanecer. Despertar.
Sentirme viva.
Caminar con la convicción intacta de la conquista.
Ventanas.
Puertas.
Laberintos.
Algunos peldaños.
Mas puertas.
El calendario asevera que regresó la Primavera,
me idearé unas alas
debo alcanzar el sol.


domingo 21 de septiembre de 2008

Coexistencias.

"Nuestro mundo y el de Los Otros"

Siempre en la carencia brotan estrellas.
Todavía nacen baladas del silencio.
Sin el elipsis sucumbe toda melodía.
Por más que sean azabache los paraguas,
tu pulso te lo dice: es primavera.

El olvido se conduce paciente
suprimiendo los fragmentos y los rastros.
Serán polvillo lo que hoy son centellas,
sombras y simulacros.

El instinto registra los arcanos.
El signo está atrapado en el silencio,
para inducir lo diferente en misterios
al margen de la muerte y los espíritus,
se ha hecho la distancia
trasladando convulsiones de un latido.
Señales casi imperceptibles que llegan a mi tacto.
Elementales sincronías de mundos paralelos.

domingo 14 de septiembre de 2008

Desplegar las alas.




No tengas temor de abordar tu mañana
con la osadía de un guerrero
desgajando el gemido de la niebla,
despejando el gris opaco de tus días.
En la acuarela de rayas imperfectas,
se eclipsaran el sol y la luna.
Danzarás,
alejándote de la perpetuidad de las sombras.

El tiempo conseguirá devastar tu cautiverio
de pétalos marchitos que registró la nostalgia.
Los cóndores desplegarán sus alas hacia la luz,
el desatino de lo callado no dañará más tu alma.


La magia de las cuentas del tiempo
fecundará sus impresiones en tu día.
Y las evocaciones a tu llanto,
serán como espejos en el tapiz del olvido.
Ilustración que la memoria,
selectivamente aislará con indiferencia.
No sueñes con regresiones,
miradas y pasiones cuando tañan las campanas.
No sueñes con escalinatas pasadas,
con baldosas de nácar o la arboleda de entonces.
Tu futuro no resucitará los recuerdos.

viernes 12 de septiembre de 2008

Estadíos.

Sé que hay andenes que me esperan.
Sin embargo, no llegaré en la noche.
Eternizandome al estribor mismo de tu sueño.
Sueño que se desgarraría
si diéramos otro paso.

En tu traje oscuro,
el espacio te encarcela y asedia tus manos.
En tu acotada visión de vida
como jazmín, te marchitas en el estío.
Me hiere tu alma
en blanco y azabache, sin visos.
Me punza tu amor recóndito.

He excavado en el fondo de una ciénaga.
Austera en las expresiones, he circulado.
Subsisto cargada de miedos que me ciñen,
en las pretensiones que capturan mis sendas.
Camino serena,
en los rudimentos del odio y del amor.

Astro que renunciamos.
Huellas relegadas.
Labios entristecidos.
Encierro en los espejos.
Pactos solitarios de miradas que no mienten.
Regreso incierto.
Cada vocablo te oculta.
¿cuánto recordaremos?

Contemplaremos el torrente,
hecho de espacio y lluvia.
Conmemoraremos que el espacio,
es torrente y lluvia.
Desembocados como el torrente.
Lánguidos como la lluvia,
viajaremos juntos
cuando el mundo tenga el olor de las violetas.
Días anhelados que no serán un sueño.
Aunque mi amor hoy solo sea
una sensación anclada en tu alma.
Y nuestra soledad un estadio momentáneo.


miércoles 10 de septiembre de 2008

Cuando vuele un ángel.





















Se elevará la muralla de la memoria.
La existencia florecerá como episodio simple.
Prisión para los ciclos sin regreso.
Amanecer que demolerá en la playa
aquellos miedos.

Miradas que azoran mis horas
como espectro déspota.
Grises pájaros en el rayar.

Revoloteo por ennegrecidos edenes,
repletos de tempestades,
con las alas que un día me dieron los sueños,
me evado a espaldas de la brisa
de un amor que me aduló
de constelación a constelación,
a destiempo.

Corro por sombrías calles ignoradas,
que me apartan de las fantasías de otros días,
y me fugo sin desasosiego de la culpa.

A veces viajo sin bocetos,
excesivamente reflexiva de lo que dilapidé,
intuyendo que el desenlace de esta peregrinación,
me empuja de nuevo a tu lado.

La noche ha batallado con negrura.
La música prorrumpe tonos incautos.
Así mis manos renacen detrás de las flores
sin saber de pájaros,
sin saber de sus alas ni de sus vuelos.
No entiendo la melodía del precipicio
no sé del brazo audaz de la hiedra,
tampoco de sus impulsos.
Solo veo pétalos inmaculados.
No hay castillos de arena.
Solo páginas en blanco perfecto.
Ceremonia pura de mi vida.
Destellos y sombras.
Vida que imputa sus razones.
Vida en la que sólo un ángel,
me enlazará al sol.
Allí nos encontraremos.



viernes 5 de septiembre de 2008

Tornasoles .











































Color sepia que define las imágenes.
Terruño sin limites de impalpable carencia.
Vegetación exultante como lienzo agraciado,
estriba la construcción majestuosa.
Tan fastuosa como sombría.
Ambientes magnánimos
Colosal escalera que toleró
sus redundados pasos,
en la búsqueda insoslayable.

Prosas y estrofas desembocadas
en hojas amarillentas.
Estampas, presencias y formas
dormitando en los rincones.
El marco de aquella ventana,
aún conserva sus lagrimas.
Los luceros de la noche
conocieron su secreto.
Aquel lago supo de su fin.
Moría...
















Y allí estaba su tumba
en cementerios ignorados
de comarcas que jamás recorrí.
En horizontes que mis pupilas
nunca han visto.

Y allí estaba a través de sus vidas
desandado sus pasos,
con un amor sin tiempo,
presintiendo,
buscando,
soñando,
amando,
riendo,
siendo nuevamente desde la nada.
Soslayando las arquitecturas fastuosas,
Las escaleras y los lagos.
Su alma se ha cultivado
en suspiros perennes.
Evolución invariable .
Sabiduría que nunca alcanza.
Pátinas teñidas de matices y jubilo.
Aprendió a ser guerrera.
Continuó la búsqueda.
Conquistó la intuición como tesoro de caracolas
y la sonrisa como código genuino.
Las lagrimas son solo un talante de la fortuna.

Y aquí estoy eternamente,
llena de vida.



















miércoles 3 de septiembre de 2008

Hemos partido.














Abro la puerta para que penetre la luz.
Luz ausente desde entonces.
Abro las persianas.
Advierto las paredes desgajadas,
los pisos opacos como el pasado envejecido,
pero los recuerdos de mis pasos pequeños
y el ayer,
permanecen indemnes.
Siento mis latidos,
todo alrededor está muerto.
Ya no se escuchan los pájaros como entonces,
ni el croar de las ranas.
Y hasta parece que aquella ventana,
ha ensombrecido la acuarela.

Entro en la galería,
recorro los cuartos,
todo sigue en su sitio,
las camas,
mis libros,
la mancha de humedad
y hasta las mantas que abrigaron nuestros sueños.
Hoy el polvo cubre los muebles.
Muebles que han perdido su color.

Camino entre la nostalgia
ya no se oyen las voces y las risas
solo los ecos de mi voz enmudecida.
Ecos que retumban y laceran mi alma.
Que inerte es el aire que cierta vez fue puro.
Acaricio las paredes hoy impasibles.
Paredes que refugian celosamente
aquel tiempo.

Corro al jardín,
la higuera ha desaparecido,
hasta el molino se ha eclipsado.
Contemplo por vez final aquel camino,
la arboleda,
ya no queda nada.

Cierro como la ultima vez la puerta con llave
y atranco las persianas.
Llamo a mi perro,
él también se ha ido.
La casa está vacía.































lunes 1 de septiembre de 2008

Cambiar el juego.










Vos y yo.
Separados como márgenes de un río,
como riveras.
Ausentes como brisa que nos acaricia.
Desencantados como el boceto de ésta historia.
Historia tuya y mía.
Historia inmóvil,
inanimada como efigie cautiva en su roca.
Inerte como el beso escrito.
Alegórica como la senda ya trazada.
Senda de la que no vislumbro opciones.
Senda, opciones, historia, márgenes y riveras
que agonizan .

Giro la página de mi vida.
Las voces no hablan de encuentros.
Las voces no saben de tiempo.
Las voces no describen tus ojos,
no conocen tu mirada,
nunca la han visto.
Encuentros que juzgamos paradójicos .
Tiempos que quizá se han clausurado.
Mirada que llegara a mis dias.

Jugamos a ser otros?.
Ser otros,
sin pausa para el advenimiento.
Ser otros,
sin prisa en el remanso de la libertad.
Ser nosotros.
Hay tiempo,
quiero vivirlo.
Será primavera.


sábado 30 de agosto de 2008

Cuando emigren las golondrinas.










Días que transcurren como
paginas de un libro sin vibración,
sol, chubascos,
temporales
y un después.

Huellas que franquean mi existencia,
como si la senda ya trazada
se adulara a cada ciclo.
Frío que invade la vacía morada,
volverás al final de mis días?
Cristales mojados .
Borrosos, empañados.
Miradas que viajan sin asidero
sin paralizarse.
Rayos que se escapan ,
dia que agoniza.
Espejismos que renacen,
Litografía de la nada.
Semblante de un amor casi muerto.

Representar ambiciones
Mudar el escenario de la historia.
Inventar para olvidarte.
Sobrevivir entre antagonismos esporádicos.
Silencio de mi espera.
Sueños de futuro.
Felicidad postergada pero latente.

Promuevo mi avanzar libre,
en busca del umbral
burlando aquel olvido.
En diáfanas ondas de nueva esencia,
conmigo se deslizan, mi alma,
y mis pasiones.
Todo es tan efímero,
que lo complicado deja de serlo.
Y así retornare,
cuando las golondrinas
que migran al sur :
me revelen el camino.

jueves 28 de agosto de 2008

Contradicciones.


Sobreviene el sismo de emociones,
mientras peregrino calles desiertas,
buscando las palabras justas,
la alegría que te falta,
luz para despejar tu camino,
y calma para pacificar tu alma.

Y ahí estás.
Cercano.
Ausente.
Lábil
como el aroma de una flor que recién brota.
Lánguido
como el cruce de la estrella
que atraviesa mi cielo.
Apático
como aquel baile que,
danzan los desenamorados.
Impasible
como el éxodo de las nubes tras la lluvia.
Abatido
como el palpitar de mi corazón cuando estás lejos.
Flemático
como el sonido del silencio.
Impávido
como el enigma de tus pensamientos cuando enmudeces.

Y aquí estoy,
Lejana.
Presente.
Calma
como el mar cuando fantasea y siente armonía.
Serena
como el tiempo de una espera aceptada.
Transparente
como mi mirada cuando veo tus ojos

Y aquí estamos .
Futuro.

Colosal
como la inmensidad del alma.
Extraordinario
como el rocío

que engalana las mañanas.
Marchito
como el eco de las palabras

que jamás declamaré.
Contradicciones.


Ya no se perciben sonidos
Solo los pétalos caídos
y la brisa doliente que forja el cielo.
Noche eterna.

Escrituras marchitas
Clausura.
No vislumbramos mañana.
El alma no siente.
Ha olvidado.


martes 26 de agosto de 2008

De las mariposas y sus vuelos...






Ayer vi desfilar las nubes,
en el oasis.
Advertí el transcurrir de los días,
en la tabla.
Hoy intuí que dos almas se reencontraron,
a destiempo y sin gloria,
según mi reloj.

Mañana impediré que mis pasos se entreguen
a las aguas donde bucean las melancolías,
a los valles del crepúsculo.
Rasgaré el paño gris,
que desde su cimiento

opaca mi arco iris.
Desmantelaré las sombras
y pintaré con acuarelas mi alma.
Despertaré en el revoloteo rasante
a las mariposas que se aletargan en mi piel.


Me despojaré de los miedos,
los ahogos, lo inevitable y volveré redimida.
Me revelaré y ajustaré los olvidos que ensayo.
Aprenderé del silencio.
Marginaré las ausencias.
Seré bandera de mi cosecha y me elevaré.


A mis espaldas queda la arrogancia de los mortales.
Preciso volver al origen.
Las mariposas increpan sus vuelos.
Hoy mi quimera es por elección:
Salvar sus alas.
Salvar mis sueños.

viernes 22 de agosto de 2008

Volveré a elegirte.
































































EI destino nos unió.
O tal vez mi alma que estaba al nacer
eligió tu vientre.
Desde el comienzo de mi existencia en vos
te sentí feliz cantar.
Me diste la vida
momento único.
Un abril amanecí al mundo .

En la niñez sentí tus labios en mi frente al dormir.
Las caricias de tus manos, eternamente
serán capaces de apaciguar cualquier dolor
incluso los del alma.

Tu presencia es la brisa cálida revoloteando,
con mirada de madre que me cuidará con infinita ternura
pero con mesura,
dejándome ser,
respetando mi autonomía invariablemente
para que yo misma decida regresar.
Sin importar que hayan pasado los años,
sabes que te necesito.
Sabes que te llevo conmigo a donde vaya.
No existe distancia capaz de separarnos
Estamos unidas por lo invisible.
Por lo que nadie sabe.
Conexión indestructible que trasciende el tiempo y el espacio.

Estas conmigo en los diálogos constantes .
En mil caricias recibidas que atesora mi alma.
En los momentos que disponemos dejar a un costado
porque a las dos nos siguen punzando.
Estas en los crepúsculos de invierno,
en los rayos de sol en aquella galería.
En tus agapantos de diciembre.
En nuestra avenida.
En aquel pino.
En mis cumpleaños.
En cada desayuno.
En tus letras.
En tu sensibilidad.
En esas caminatas.
En tu dedicación.
En los cálidos días de septiembre.
En la magnolia que este agosto estará florecida.
En el canto de los gorriones al amanecer .
En aquella ventana.
En “La Maga”.
En los abuelos.
En las navidades.
En mis libros de cuentos.
Y en tus cuentos inventados.

Tenes el don de darme paz
de hacerme fuerte.
De vos aprendí a soñar,
a luchar por no caer al abismo .
Te vi con desvelos,
sentir mis miedos y mis decepciones.
Para salvarme me enseñaste
a tener ideales
a soñar.
A luchar con fe.

En días grises sentí tus palabras,
tu aliento,
tu sonrisa,
tu integridad
y tu percepción sublime de la vida
fue el impulso que doblego mi desesperanza.


Porque dejaste tu dolor de lado.
Porque me acompañaste a cada paso.
Porque tu generosidad no roza limites.
Porque confiaste en mí cuando nadie lo hizo.
Porque tu amor me salvo de perder el justo camino.
Porque aun en mi peor tempestad
te mantuviste incólume.
Porque en vos están todos.
Porque te amo.

Tal vez fue destino que nos unió,
Yo sé que volveré a elegirte eternamente.
Cuantos pasajes recorrimos
cuantos nos faltan recorrer.
Se que estarás a mi lado hasta el fin del camino
Y aun después.









Ceci y Mamá -1976










jueves 21 de agosto de 2008

Eternamente.



Eran tiempos sin tiempo.
Espacios de ciclos detenidos.
Silenciosa.
Inmutable.
Despojándose mansamente de la luz,
se deshacía como la tarde
y con ella mi sustancia.
Se oyó un batir de alas,
Moría.

Allí estaba.
Su conciencia inconciente
guiaba sus pasos a aquella playa.
Lo sabía.
Debía volver a ser delfín

y salvar a la diosa gitana.
Puedo sentir el rumor de aquel mar.
La tempestad del viento.
Los ecos que la nombraban.
Y mi alma no quería perderla,
otra vez no.
Mi garganta se anuda.
Lo recuerdo. Lo recuerdo?
Inexplicable. Sucede.
Y ahí estabas .

Llegaste.

Me salvaste.
Miro tus ojos.
Me salvas cada día.
Mi memoria conciente no te recuerda.
Aunque sé, que las olas de aquella playa
eternamente volverán a encontrarnos.

Tu espíritu es libre.

Serás gaviota.




A 3 años de tu partida estas con nosotros y La Diosa Gitana nos salva, cada dia ...





martes 19 de agosto de 2008

Quizá sea mañana...
















Sigiloso y pausado se deshace el dia.
La luminosidad ambarina,
imputada al vacío,
pule la parsimonia del ocaso.

El silencio se filtra sigiloso,
como partículas en un reloj de arena
en mis horas desarregladas y fugaces.


Ingreso, donde el tiempo no concluye,
revolotean las ideas lánguidas
como mariposas en torno a una mente abierta,
la luminosidad ambarina no las toca,
pero sí el ocaso.
Las mariposas giran,
y alguna se va alejando
de la inconsistencia de la distancia
que forja la ausencia.
El viento sopla,
el silencio se vuelve infinito
y entretanto el ocre fecunda el crepúsculo,
una brisa clausura mi mente desierta.
El espacio,
solo nosotros,
nuestro sueños,
nuestra sabiduría de lo poco que sabemos,
nuestra eternidad
pero nunca un para siempre.
Vacilas.
Y ahí estás regresando,
como la luz retorna,
desmemoriada y vana,
instintiva e inconsciente
de la oscuridad y de si misma.
Así, te encuentro.
Así, el ciclo vuelve a empezar.
Así, retomo la vida.
Hoy ya sí,
quizá sea mañana.



























domingo 17 de agosto de 2008

Antagonismos de mi balanza.































Me duelen los indigentes.
Los chicos de la calle.
Los hospitales.
Las muertes prematuras.
Me duele la mentira.
El engaño.
La falsedad.
El materialismo.


Me duele el Nunca Más.
Los desaparecidos.
El holocausto.
Los personajes “nefastos de la historia”.
Las muertes de los diarios.
La inseguridad.
La impunidad.
La injusticia.
La violencia.
La pérdida de valores.
La falta de posibilidades.
El fanatismo.
Los paises.
La lasitud de los compromisos.
La libertad de los asesinos.
La destrucción del mundo.
Los perros abandonados.
Me duele el dolor de los ausentes.
Me duele el hambre.
Los olvidados.

Me duele tu ausencia.
Me duele callar.
Me duelen las despedidas.
Me duele la Beta.
Me duele La Maga.


En la búsqueda de la fuente que me de oxigeno
Me soslayo y me amparo:
En la resurrección de cada amanecer.
En los recuerdos que me salvan el alma.
En esos abrazos.
En tu mirada.
En las noches de verano.
En el mar de noviembre.
En mi lugar.
En mis proyectos.
En mis logros.
En mis sueños que serán realidad un día.
En mis ideales.
En mis padres.
En mis amigos, los incondicionales.
En los chocolates compartidos.
En el amor que llegará a mi vida.
En los hijos que vendrán.
En la diosa gitana.
En esa canción.
En un buen libro.
En una caminata.
En las palabras.
En la posibilidad de recomenzar invariablemente cada día.
Así mi vida se debate en estos antagonismos,
Equilibrando mi balanza.

Serie conocida...










Parquedad de olvido.

Pretensión de olvido.

Malestar de olvido.

Necesidad de olvido.

Lagrimas de olvido.

Desolación de olvido.

Cornisas.

Silencios acreedores.

Dolor.

Hastío.

Grietas.

Noches implacables.

Miradas.

Pasar sin advertir.
Paz.

Esencia.

Latidos.

Serie conocida.

Ascensión sin colapso,

marcha inexorable.

Querella incesante.

Convicción.

Retoños.

Avanzo.

Llegará septiembre .

Ya no dilapidare mis días.

Comienza el camino.

sábado 16 de agosto de 2008

Hay tiempo...





















Te buscaré en el elipsis del mar,
o en el estoicismo del cielo.
Mar y cielo insensibles, fríos, quebrantados.
Te buscaré cuando el sol despunte,
regrese la luna a mis sueños.
Sol y luna paradójicos,
distantes, inaccesibles.

Estás tan lejos.
Vos – Yo .
Incompatibilidad y desencuentro.
Estás tan cerca.

Discordancia que se enaltece
en la cúspide de mis horas.
Amores oblicuos.
Antagonismos mitigados.
Te buscaré, entretanto
trepan los disfraces a las ramas mas altas
de éstos árboles colmados de mentiras.
Te buscaré en el pasado
que llegará en la mañana.
Serás presente.
Te buscaré en el reflejo de tu sonrisa,
o en el retrato confuso de mis días.
En las noches infinitas,
0 en las olas que retornan.
Palabras enmudecidas.
Miradas que hablan.
Respuestas que ignoro.
Convicciones y presentimientos.
Abiertas quedan las puertas,
en este vaivén perenne de extremos.
Aunque sus molduras,
solo concedan silencios,
mi alma intentará tocar tus manos,
remotas, abandonadas, escépticas.
Renacerán nuestros desasosiegos.
Dudas o certezas.
Opuestos o Iguales.
Conocidos o extraños.
Acción o reacción.

Estás tan cerca.
Estás tan lejos.
Estás eternamente.
Estás.
Llegarás a mi vida.
No apures los pasos, hay tiempo.
Puedo esperarte.













Aún tengo.



















Solo relámpagos entreverados
como evocaciones parciales de una vida.
No hay lógica, ni juicio.
Tiempo cruzado,
implícito y agazapado que aguarda.
Una brisa helada me surca
cuando la incipiente lluvia llega.
Dibujo mi sonrisa.
Oculto el llanto.
Aletargo el hoy para continuar.
Aniquilo el pasado.
Debo seguir avanzando,
aún tengo cien utopías por cumplir.
Varios sueños esperando ser realizados.
Ciertas angustias que deben olvidarse,
y algunas pasiones,
que aspiran el encuentro.





















jueves 14 de agosto de 2008

Pasado y despues...




Disimularme como un torrente en los guijarros
de alguna calle olvidada,
de alguna calle que ya no pisaremos.
Ineludible temor.

Aislarme de los ecos del ayer,
perderme en el olvido.
Lanzar por el barranco,
todo un mundo instaurado,
acorralada entre tu futuro y mi pared
sin que al mundo le importe,
sin que el mundo se detenga.
Mis alas se quiebran.
Las enredaderas se glorifican.

Así desando mis pasos.
Necesito encontrar mis gaviotas
y mis colosales eucaliptos.
Añoro aquel rocio en las mañanas,
y el olor que traían las tormentas.
Necesito mi avenida y aquellos anocheceres.
Quiero volver a mi tierra,a mi horizonte infinito.

Pasaran los días,
los meses,
los años,
tal vez pierda la cuenta,
pero la esperanza de reencontrar aquel tiempo
continuará impasible a la zaga de mi ventana.

Utopìa tras el sol.










Debe haber algo de pasión entre las horas,
esas horas no olvidadas,

que humedecen mis silencios.

En este ángel o desangel.

En esta mezcla de amor y antipatía.

En estas pasiones plegadas .

O en este empeño por enmudecer mi alma.

Insignificantes permanecen las señales.

Trivial es tu estampa retenida en mi mente.

Estampa que se eclipsa,

como atisbos que se van,

como las miradas que no retroceden.
Días de silencio que desgarran

la paz de mi descanso.

Fluctuación de mis sombras.

Certezas.

Vientos que transportan ecos ansiados,

palabras que suenan inaccesibles.

Espejismos.

Presencias vanas.

Después del sol conocí más la distancia.

Supe que lo lejano,

no depende de adioses derramados en invierno.

Supe que siempre existirá el infinito

garantizándonos la identidad más distraída

de paralelismos como abismo de la nada
en la conciencia desarreglada de mis días.

Terreno inestable,

caminos soslayados en busca de tu luz.

Luz que espero en silencio al final del camino.

Después del sol esa es mi utopía.

domingo 10 de agosto de 2008

Las pupilas no engañan.



















Necesito volar,

emigrar de tu lado.

Residiremos tan cerca y tan lejos a la vez.

Estaremos al alcance de nuestras manos

aun así seremos inalcanzables.

Me escolta la certeza de que las distancias

se miden en palabras.

silencio no entiende de distancias.

Ciertas veces el silencio es glorioso.

Otras es brutal, deshonesto, destructivo.

Ciertas veces sin decir nada,

lo dices todo, creando abismos,

fingiendo un mundo como el tuyo y el mío.

Un mundo donde es dable silenciar este amor.

Un mundo donde lo irracional cobra sentido,

aunque nuestras miradas no logren jamás habitarlo.

Conseguiremos engañar al resto si lo deseamos.

Pero nunca podremos engañarnos a nosotros mismos.

Las pupilas no engañan.


sábado 9 de agosto de 2008

El antes si es que lo hubo...



Mientras transitan las palabras por las cornisas,
y el dolor resiste cualquier autoridad,
yo estreno el camino de la cuesta,
el que se disipa en la bruma,
el del paraje opuesto al sol.

El del arcano,
el que no revela.
Y sin embargo, circularé por aquí cerca,
divagando entre coplas y filos,
entre cornisas y cielos,
en esta travesía de noches clausuradas
mientras recuerdo o ensayo mil historias .

Mi ensueño me transporta por pasajes confusos,
hacia tumbas anónimas de cementerios lejanos
donde descanso.
A moradas esplendorosas de sólidas escalinatas
donde mis pasos se advierten.
La arboleda y el puente que regresan junto al lago.
Lago que siempre es el mismo.
Misma escalera,
mismo puente,
mismos árboles
Lugar y espacio donde mis pasos se vuelven conocidos.
Serán intervalos de sueños?
o tal vez recuerdos que inexplicablemente regresan?.

viernes 8 de agosto de 2008

Decreto para mi presente.


Mi corazón y mi alma lo precisan.
Mi indiferencia consumara el olvido.
A cuenta gota- no importa-
destellando las más extravagantes máscaras
que ya juzgo son parte de mi semblante.
Fusión.
Convicción o Instinto de supervivencia.
Razón o no consentir ya albores clausurados.
Mis ojos destilarán verdad.
Reflejos, luces destellos.
Oscuridad implacable.
Imágenes que van y vienen.
Recuerdos breves que repasa mi mente.
Motivos que sobran .
Ganas que duelen.
Distancia real .
Tregua superflua.
Me aburre parecer.
Preciso ser.
Ya sin silenciar.
Razonamientos.

Elijo la apatía
Sentimientos cruzados.
Cercanía de la nada.
No regreses como ayer,
No me sirve.
Así no te quiero.

domingo 3 de agosto de 2008

Encontrarte.

Posiblemente acarreáramos esa marca
que advertimos en el fondo de los ojos,
o en alguna playa signada por la efusión,
se cruzaron en temporales nuestras utopías.
Puede que solo fuera que,
dibujamos en las mismas piedras
o que la misma hierba
albergó nuestros pasos.

Puede que el viento en el que hoy me riño agitó un día tus aguas,
o acaso resurgida la lluvia azulina de entonces
hoy nos inunde el alma .

Quizá,
ya te dije, tantas vecessólo fuimos los únicos
en escrutar los sueños antes de detonar,
en nuestros ajustados trazos de vida.
Sin embargo pasa un día más y así mi viento,
y mis caballos con hedor de frutos,
el crepúsculo de mi voz
y el susurro apartado en el que reconozco mi cielo,
mi lejanía,
cada hoja de otoño,
cada espejo
cada signo
cada queja ,
cada ausencia donde el agua de mis ojos ha sucumbido,
redime el silencio y las distancias
resucitando mi convicción y mi fuerza .
Asi renuncio a ser la navegante inmóvil,
en mi conciencia desorientada
porque todavía,
como en aquella playa puedo esperarte.
Mi certeza esta intacta.

lunes 28 de julio de 2008

Serán mucho mas de cien...

Alguien me dijo que llevaba cien días

tratando de sobrevivir,

de hallar luz en el laberinto,

o de encontrar el mapa que lo condujera a buen puerto,

a tierra firme,

heredad donde las pequeñas cosas

toman valor,

el valor que han perdido.

Cien días tratando de hallar el mar

donde arden las promesas,

donde siempre habrá un mañana de estrella

donde las palabras importan.

Cien días escondiéndose en el gris de la rutina,

en el cielo de julio y en los chubascos,

resistiendo al frío,andando despacio,

anudando sentires,


pero igual soñando,

anhelando,


callando,

jurando no salir con vida,

lacrando todas las disculpas,

interceptando todas las certezas,

resignando las posibilidades,

buscando en el mar de tristeza al que se creyó condenado,

una playa en donde encallar.

Alguien me conto que:solo un batir de alas se oyó.

Talvez fueron cien pájaros o mas,Nadie pudo explicarlo.


Despertó.


Su instinto por trascender estaba intacto


tambien su fuerza


y su valentia.


Esta vez, aunque el tiempo y la arena escondan el camino

sintió que llegaría.


Advirtió entonces que,


el horizonte azul infinito lo esperaba,


su corazón palpitaba muy fuerte.


Estaba vivo.


Supo que serian mas de cien dias.


La aurora de esperanza y jubilo


le pertenecia


solo importaba el mañana.






viernes 18 de julio de 2008

Rearmarme...























Y continúa pasando el tiempo,
reflejo inacabado y doliente.
Certeza del lienzo ingrato que me cubre
y decoro que se me escapa como flecha, como maga.
Hoy tengo más años,
y tal vez una cierta tristeza disimulada en la mirada,
escondida en mi energía,
en mi visión del infinito,
en mi forma.
Bien sé que cuando te encuentre,
empezare a caminar a tu lado,
ya sin esperar nada,
prefiero que la vida me sorprenda con su traje de fiesta,
con sus amarillos,
naranjas y turquesas
con los que me empeño en teñir todo cuando me ronda…
Las cosas son del modo en que se miren, decían,
yo quiero verlas resplandecientes,
luminosas como las mañanas en aquella ventana de mi infancia
en que cada día me regalaba ese paisaje eterno,
paisaje que esta intacto en mis retinas
y es el que me salva cuando mi alma duele
y mis brazos parecen desplomarse…
paisaje y ventana que hoy vuelven
en forma recurrente en mis sueños…
Sin embargo, vaya a saber porque extraña razón,
mi “memoria despierta”,
busca aquel tiempo donde creía
haber obtenido la formula de la felicidad
para el resto de mi vida,
lo revive,
vuelve a sentir olores,
a resucitar sensaciones,
atraviesa cuartos, palpa,
inmortaliza sonidos,
resucita aquel silencio
y una vez mas cuenta estrellas con la convicción de que jamás
volverá a ver otras que brillen tanto….
Mi memoria busca mis pasos pequeños,
mis pasos de princesa y aquella ventana infinita
a través de la cual podía pasar largo tiempo,
contando rayos en las noches de tormenta,
señalando como osaban buscar un sitio,
donde concluir su existencia,
donde dejarse morir.
Tal vez mi escasa edad no me permitía advertir que era un final,
y como todos los finales no tiene después,
podrán venir otros rayos pero no renacerán los que murieron…
Y en mi vida vinieron otras etapas, otras sensaciones,
otros olores, resucite otros sonidos
y nunca volví a encontrar aquel silencio,
jamás aquel resplandor,
pero al menos se donde ir a buscarlo….
tampoco volví a ver aquellas sonrisas,
claro comprendo el tiempo paso para todos…
Y así la sustancia me fue llevando,
y con todo mi bagaje aquí estoy,
aprendí a ser una guerrera, a no doblegarme,
aunque a veces dudo de mis fuerzas, mi instinto es supremo.
Odio los números, pero adoro las letras por encima de todo.
Me hace bien hilar las palabras en oraciones
que me permitan sacar lo mucho que hay en mi alma.
Tengo varios colores preferidos, pero más canciones,
que siempre tarareo.
Elijo que me calcen el papel de distraída,
no necesito que sepan que
tanto mi atención como mi memoria son selectivas.
Hoy elijo las formas simples,
pequeñas cosas en que se esconde la magia.
Siempre quiero que llegue Septiembre,
lo siento como un renacer de esperanza.
No puedo odiar, y no por falta de ganas,
sino porque mi reminiscencia vengativa es tan frágil
que persistentemente podrán hacerme daño otra vez.
Talvez nunca llego a estar demasiado decepcionada,
o si lo he estado se donde encontrar las fuerzas para resurgir.
Se donde hallar los matices nuevamente.
Aprendí a ensamblar los pedazos de mi esperanza
y armarla otra vez,
para arremeter sin importar lo que pase.
Al fin de cuentas,
la vida es un desafío constante
que vale la pena aceptarlo.

viernes 11 de julio de 2008

A destiempo.

















Hoy fue tu regreso,
regreso que alteró mis latidos
y me paralizó por algún tiempo.
Hoy una vez mas ansié aquel roce en un descuido.
Hoy nuestras miradas,
como ocurrirá eternalmente
se dedujeron.
Hoy mi dualidad de no querer tenerte cerca
y la vez buscarte se hizo presente.
Después de tanto camino andado.
Hoy nuevamente tu boca halló la mía .
Hoy, nuevamente nos chocamos,
nos presentimos, nos sentimos.
Hoy reviví el olor de tu piel.
Hoy comprendí que tu regreso fue a destiempo.
Mi cuerpo y mi alma ya no te necesitan.
Ya no vibran con y por vos.
He partido.

jueves 10 de julio de 2008

Soltar.


Por nosotros que ya estaremos
mas que demasiado lejos,
Por mi sinceridad sin límites.
Por la certeza de no volver ya sobre mis pasos.
Porque las puertas se cerraron
y no existe antiempo ni palabras que logren abrirlas...
Porque la vida es corta.
Porque tengo la certeza de que no buscamos nada,
que no hallamos nada, que no peleamos,
que lo dejamos todo.Porque se que hoy nada me ata,
abro la puerta para que se vayan con vos las utopías...
Porque se que este dolor me esta haciendo crecer,
y decido dejar atrás para siempre esta parte de mi historia.
No se eligen a los “personajes que se cruzan en el camino”,
yo no elegí quererte, las cosas se dieron, sin mas...
Pero SI se elige soltar lo que no es para uno, lo que no nos pertenece...
Hoy por fin lo entendí,
por eso doy vuelta la página de este libro...
Hoy solo quedan en mi, buenos recuerdos
de “aquello que no fue y que pudo haber sido”...
Podría pasar largo rato si así me lo propusiera
trayendo a mi mente situaciones que me generen sonrisas.
Hoy son “Esas las situaciones y los momentos los que decido salvar”
el resto lo desecho no me sirve.
Pero por sobretodo decido salvarme a mi misma...
Como te dije ya alguna vez:
Es mi mayor deseo que seas profundamente feliz.
“Vuela tan alto como te lo propongas. El cielo es tuyo si así lo decides”.

miércoles 9 de julio de 2008

De finales...

Detener el tiempo,
ver las cosas desde otra óptica.
Retratar los instantes,
que quiero llevar toda la vida en el alma.
Tomar a quienes quiero
y que nada ni nadie los arranque de mi lado.
Aunque suene egoísta,
recorrer el mundo de tu mano,pero no ser uno con el otro,
salvaguardar mi individualidad y la tuya.
Dejarte y que me dejes volar,
para decidir volver cada día…
Hoy quisiera congelar las miradas,
guardar los besos,
enfundar en seda las caricias...
Decirte que podría pasar la vida,
esperando el momento más mágico
y ninguno seria la mitad de maravilloso,
como los que paso a tu lado.
Descubrir que en poco se siente mucho
y que en mucho se puede sentir poco.
Bien sé que el pensar destruye el sentir.

Quiero un descanso.
Un tiempo muerto.
Tomar aire y volver.
O quizás quedarme,
o desaparecer.

Necesito lo inexistente, lo vivo, lo inerte.
Sé que es el momento de la despedida.
Espero que el viento no te tape los ojos.

Espero que sigas siendo feliz,
que tu mirada no se apague.

Espero que tus sueños no se diluyan,
ni las ilusiones pierdan su color.

Las estrellas iluminaran mi cara,
las noches se perderán en mi mirada,
los amaneceres se esconderán en mis sabanas
y nosotros estaremos ya demasiado lejos.

Soy la deuda de tu vida,
que no se paga con dinero.

Seré la niña que anhelas,
tu pensamiento inquieto,
un soplo del pasado,
las palabras que llegaron a destiempo,
la mujer de tu no vida.