Recuerdo tus ojos
en mañanas de lluvia.
Profecía.
Sublimación.
Antimateria.
Las puertas se clausuraron.
Profecía.
Sublimación.
Antimateria.
Las puertas se clausuraron.
Y no hay tiempo, ni ante tiempo
que pueda abrirlas.
Y tu sombra prospera sin aprensión
en el exilio de mi alma.
Ensayas pasos hacia la luz
desde los suburbios de tu espíritu.
No quiero darte la bienvenida.
No te quiero de nuevo en mi vida.
Así en universos glorificados
entre círculos de arena,
el vértigo me avisa de tu luz cautiva
en las pupilas sin memoria.



4 comentarios:
Qué lindo poema y esa foto, me encantó todo.
Besitos.
Ceci
Vuelvo a tus versos
a tu infinita memoria
que nos ilumina
los insondables senderos
aún por descubrir.
Esa sombra que nos persigue
aún en la vigilia o en el sueño
es una constante en nuestra vida
aunque no lo queramos reconocer.
Es bueno percatarse de ello
para que nos acompañe
como un convidado de piedra
que no nos impide seguir progresando.
Un abrazo.
Juan Antonio
La vida, toda luz, toda sombras...círculos concéntricos...
Besos, Maga, como siempre, impresionada con tus hermosos versos.
ceci un deleite para la vista leer tus poemas realmente hermosos besos
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